Mostrando entradas con la etiqueta Valueshore. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Valueshore. Mostrar todas las entradas

martes, 30 de octubre de 2007

Valueshore - ValueSoft

Editorial publicado el 8 de Octubre de 2007

Dentro del Documento de Propuestas para el Plan de Acción 2008-2011, en lo referentes a mercados externos mencionamos estos dos nuevos conceptos, como los que impulsaremos de cara al futuro. Pero déjenme hacer algunas reflexiones al respecto.

Valueshore/Valuesoft significan a mi entender mucho mas que un par de palabritas que suenan bien. Es toda una definición de cómo vemos el futuro de nuestro país en cuanto al desarrollo de su industria y no solo mirando los mercados externos, sino también para definir el tipo de inversiones que deberíamos auspiciar.

Por Valueshore entendemos el conjunto de servicios y productos, que agreguen valor a los resultados, es decir que no se queden en la mera respuesta a los requerimientos, sino que avancen en la realización de auténticas soluciones a los problemas planteados. Por ValueSoft entendemos la complementación del concepto anterior, pero orientada a ganar en competitividad en algunas áreas estratégicas específicas, a través de productos destinados a ellas.

Entiendo que estos conceptos pueden resultar un tanto abstractos, y no siempre simples de definir, pero también, que una industria que quiere ser madura, debe estar en condiciones de comprenderlos, y mas aún, adoptarlos como suyos.

Por supuesto que es mas fácil definir esto por la negativa, Valueshore NO es offshore o nearshore, es decir producir fronteras afuera productos o servicios bajo especificaciones donde el principal entregable son horas de mano de obra. Por el contrario, lo que proponemos como Valueshore, es la provisión de servicios que vaya mucho mas allá y que ofrezca las mejores soluciones salidas de la capacidad intelectual de las personas, donde cantidad de servicios sea reemplazado por calidad de los mismos (pensado como tipo de prestación). En el documento mencionado, hacemos un análisis de por qué hemos llegado a esta conclusión, pero hay razones objetivas que nos permiten estar seguros de la misma. Entre otras cosas, porque aun que Argentina haga un esfuerzo importante en la capacitación de recursos humanos para atender a estos negocios, las demandas mundiales son tan importantes que haría que siempre estemos mirando la generación de mas y mas recursos, dado que habrá mas y mas demanda. Pero como sabemos que tenemos limitaciones en el crecimiento de la tasa de creación de recursos calificados (y léase bien, calificados no solo entrenados), estaríamos siempre corriendo detrás en una carrera donde el ritmo lo perderán primero quienes corren con desventajas (llámese las empresas que no pueden la espalda internacional apropiada).

Y este concepto del Valueshore/Valuesfot, debería ser tenido en cuenta al momento de analizar el tipo de inversiones que Argentina debería proponer. No es impulsando la radicación por mano de obra barata como se lograrán resultados. Por el contrario solo podría desalentar la posibilidad de crear una industria local sana. Es por eso que debería resultar interesante proponer inversiones que utilicen a nuestro país para desarrollar servicios o aplicaciones que hagan centro en el valor agregado. Sin dudas beneficiará al eco-sistema sectorial. Por el contrario radicaciones del tipo “mano de obra intensiva” sin agregaduría de valor, solo haría crecer la actividad, pero difícilmente se desarrolle. Porque convengamos que estos términos no son sinónimos. En suma gordura sin musculatura, lo cual traería problemas tarde o temprano.

Por lo tanto, VALUESHORE/VALUESOFT son definiciones que deberían recibir la mayor atención por nosotros y orientar nuestras actividades en un futuro, tanto sea para los negocios hacia el exterior, como en el mercado doméstico y las inversiones.

Al menos eso parece.

Exportaciones o Internacionalización

Editorial publicado el 16 de Julio de 2007

Como sabemos, las exportaciones SSI de Argentina, han crecido significativamente en los últimos años, y todos los indicadores muestran que esta tendencia se mantendrá, al menos por un tiempo. El mercado mundial está demandando mas software y nuestro país puede ofrecer una amplia variedad de productos y servicios, a precios competitivos y calidad apropiada.
Ya hemos hablado de la relevancia que las exportaciones están teniendo para muchas empresas de nuestro país y lo atractivo que les está resultando, hacer inversiones a empresas internacionales en nuestro territorio.

Por hoy quisiera dedicarme a analizar el tema desde otro ángulo.
Si quisiéramos ser correctos, deberíamos hablar de “facturación de empresas Argentinas provenientes del exterior”, en lugar del genérico “Exportaciones”, dado que este último se refiere estrictamente a bienes o servicios producidos enteramente en el país y comercializados fuera de nuestras fronteras. En nuestro caso, hay muchos ítems facturados genéricamente como “E”, que corresponden a servicios prestados directamente en el exterior (como la consultoría por ejemplo). Además, gran parte del software y por supuesto los servicios, son considerados “servicios” a los efectos del código aduanero, y por lo tanto no sujetos a que pasen por la aduana a su salida, y por ende de muy difícil valoración.
Pero como este concepto puede ser poco entendido por legos en la materia, usamos genéricamente la palabra Exportaciones para definir los ingresos del exterior por ventas de software y servicios.

Ahora, ¿deberíamos entonces hablar de promover las exportaciones o promover la internacionalización de las empresas? Por favor, no se confundan con transnacionalizar, que es otro concepto y tiene que ver con el origen de los capitales. Estamos hablando de empresas que constituyen otras formas de personas jurídicas en el exterior para realizar negocios en esos mercados.

He visto que en muchas partes del mundo, por ejemplo España, se habla de promover la internacionalización de las empresas, en lugar de promover exportaciones. Y este concepto parecería tener sentido. De hecho una compañía puede comercializar sus productos o servicios en el exterior, incluso con sus propias subsidiarias, afiliadas u otro tipo de sociedades y ser esto muy atractivo para el país. En nuestra actividad, donde el carácter intangible de los bienes hace mucho mas necesario que en otras actividades la presencia física en el exterior, no solo es una práctica habitual, sino que resulta altamente positiva que sea apoyada esta situación. Inclusive cuando esto significa la contratación de empleados de otra nacionalidad, o la inclusión de capitales locales, para dar un mejor servicio a clientes, o un mayor valor agregado.

De muchas empresas internacionales que están operando corrientemente en Argentina, sabemos el origen de sus capitales (y muchas veces tampoco muy claramente), pero no de sus productos o servicios, dado que estos pueden ser brindados desde una u otra sede, de acuerdo a su conveniencia. Por lo tanto promover que las empresas Argentinas se internacionalicen, parece ser una terminología apropiada y un eje de trabajo relevante de cara al futuro plan de acción 2008/11.

O sea, necesitamos que cada vez tengamos más de nuestras nuevas multinacionales, tal como lo comentamos en el editorial del pasado 30 de Octubre del 2006 (“los ejemplos exportadores”).
En suma, y de eso se trata, ganar mercados, ser mas hábiles que otros y finalmente lograr resultados que fortalezcan a las propias empresas y a la industria en su conjunto.

lunes, 8 de octubre de 2007

Los ejemplos exportadores

Editorial publicado el 30 de Octubre de 2006

En la semana pasada fueron realizados dos seminarios sobre el estado de la industria SSI en Argentina, uno en la ciudad de México y el otro en Washington DC. En ambos casos coincidió con la realización de rondas de negocios adonde acudieron varias empresas de nuestro país.

Como en anteriores ocasiones, además de dar una visión en conjunto de la situación del sector y la oferta Argentina para esos mercados, algunas de nuestras empresas que operan en esos países desde hace un buen tiempo, describieron su accionar en los mismos, las dificultades y ventajas que encontraron y mostraron como es posible hacer negocios siendo una empresa Argentina en el exterior.

En esta ocasión el Grupo ASSA y Competir lo hicieron en México, y SIA Interactive y e-volution en Washington, todas con varios años de radicación y varios clientes renombrados en sus respectivos mercados. Mas allá que muchas otras ya lo han hecho en ocasiones anteriores (Prominente, Globant, Avatar, Core, Fuego, Softlab, Bejerman, Novamens, solo por dar una rápida lista), es muy importante de destacar la importante experiencia que las mismas han hecho y lo sólido del mercado exportador Argentino en nuestra materia. Ya no se trata de empresas que van a mirar qué pueden hacer en esos mercados, sino empresas con empleados locales, con muchos clientes renombrados, equipos gerenciales localizados y un estructura consolidada. Escuchando sus experiencias, y viendo los ejemplos de proyectos realizados en clientes claves, no dejan de despertar legítimo respeto por la industria Argentina, tal como me hizo mención el Director General de la AMITI, la cámara colega mexicana.

Es evidente que realizar negocios en el exterior ya se ha convertido en materia corriente para muchas empresas que han encontrado que esta situación las protege de los cambios que se pueden producir en nuestro país, y les da una visión del mundo muy superior. De hecho, en todos los casos mencionados, no se tratan de empresas con una sola oficina fuera de Argentina. Todas de ellas tienen al menos dos o tres en otros tantos países. El agregado comercial de la embajada Argentina en Washington, me comentaba "...estas son ahora nuestras multinacionales...", y salvando las distancias que aún el monto facturado aún no alcanzan los 8 dígitos en dólares en cada uno de los países, no deja ser realmente cierto.

Y estos casos (como muchos otros), deberían ser el ejemplo a seguir por otras empresas que recién se inician o que están aún viendo la posibilidad de salir al exterior. Obviamente sabemos que mucho depende del tipo de empresa, producto o servicio, pero mirar los mercados externos aún teniendo la mayor parte del negocio concentrado en el país, está en la línea de "pensar globalmente, ejecutar localmente".