martes, 30 de octubre de 2007

Plan de Acción 2008-2011

Editorial publicado el 28 de Agosto de 2007

Ha sido una gran satisfacción para Cessi, el poder elaborar el documento que les remitiéramos la semana pasada, conteniendo las “Propuestas para el Plan de Acción 2008-2011”. Quien no lo haya leído puede hacerlo en la web de Cessi.

Hemos elaborado este plan, basándonos en una serie de debates previos, tales como las de la reunión de Cariló, y en un detallo estudio de cómo pueden evolucionar los mercados y la situación del país.
Podrán ver que el documento está compuesto por cuatro partes. Por un lado un análisis de la situación actual, con el agregado de las pronósticos mas confiables que podemos obtener. Esto nos lleva a formular, una serie de consideraciones que nos permite concluir en una estimación de las cifras a las cuales podríamos razonablemente aspirar (tanto en facturación, en empleo y exportaciones). Los valores están expresados en moneda constante sobre la condiciones de este año (ergo, excluye la inflación por ejemplo).

En una segunda parte, podrán encontrar un análisis que podría ser polémico, pero que entiendo como necesario, que es la determinación de los sectores estratégicos sobre los cuales debería ponerse el foco, y una análisis FODA del sector. Los sectores es el fruto de los debates realizados y de armar una matriz donde por un lado medimos aquellos sectores que mayores perspectivas de crecimiento podrían tener en nuestro país, y por el otro, el nivel de madurez de la tecnología aplicable. No resultó fácil identificar solo 4+4 (es decir cuatro claramente identificables, y otros cuatro potenciales) y seguramente motivará que sea necesario describir los criterios que nos llevan a identificar estos. Cabe destacar que seleccionar sectores estratégicos, no significa relegar todos los restantes, si no tratar de identificar aquellos sobre los cuales podrían establecerse políticas específicas que nos permitan tener un distingo a nivel internacional. Y el FODA, como todo material de este tipo, puede se objeto de discrepancias.

La tercera parte es un análisis resumido de cada uno de los ejes problemáticos del sector. Obviamente no hemos podido/querido hacer de esto un documento mas extenso, y por lo tanto solo describe superficialmente los problemas, para que luego se entiendan las acciones propuestas.

Y finalmente la última parte del documento, es la referida a las 41 medidas o acciones que entendemos deberían encarar las próximas autoridades. Es tal vez la parte mas ejecutiva de todo el escrito.
Tal como hemos dicho, esto no pretende ser letra muerta, si no abrir el debate, incorporando todas las sugerencias que nos quieran hacer llegar los socios, y luego la comunidad informática toda, para ser luego entregado a las autoridades y candidatos para las próximas elecciones.
Entendemos que tener un plan, es lo que nos permite ver mas allá del horizonte del año electoral, y si bien hay factores sobre los cuales no tenemos control (inflación, energía, variables económicas, etc.), si sabremos claramente qué cosas es posible hacer y sobre las cuales podemos influir de alguna manera.

En suma, un documento que llena de orgullo a Cessi, que vuelve a mostrar su vocación de pensar la Argentina en el mediano (y largo) plazo.

Soja & Software…

Editorial publicado el 21 de Agosto de 2007

… son dos de los sectores de la economía que mas dinámicos de los últimos años en nuestro país. Así como crece fuertemente la producción y exportación de soja, también lo hace la cantidad de personas desarrollando software y exportándolo.

Sin embargo, las simetrías terminan no muy lejos de allí. Porque además de ser el primero un commodity, y de bajo valor agregado, el consumo doméstico es muy bajo, dado que los Argentinos nos alimentamos de proteínas a través de la carne. Por lo cual, queda un amplio margen para la exportación, y mas producción es igual a mas exportación (al menos mientras los mercados sigan demando)
Pero en el Software y los Servicios Informáticos, que es el fruto de la capacidad intelectual de nuestra gente, no pasa lo mismo porque tenemos afortunadamente un consumo importante de tecnología en nuestro país, por lo que las exportaciones “compiten” con la provisión para el mercado doméstico. En una visión idílica, podríamos decir que sería altamente beneficioso que nuestro país exporte software “embebido” en otros productos, dado que de esa manera las empresas de otro tipo, estarían tecnificadas, haciendo uso intensivo de sistemas en su cadena productiva, en sus productos o en la logística. Al fin, resultaría mas beneficioso, exportar aviones con software incorporado que solo el software. Lamentablemente sabemos que no es así, y los bienes con mayor valor agregado en Argentina, no superan el 25% del valor de las exportaciones totales.

Por lo que el software que se exporta, intenta cubrir con otros ingresos, la ausencia de un mayor mercado local. Pero paradójicamente este mercado local no es tan pequeño como para no ser interesante, con lo cual se produce una natural competencia entre uno y otro. Hoy cerca del 20% de los ingresos provienen del exterior y parecería razonable que alcancemos una saludable relación de 2/3 a 1/3 entre mercado domestico vs exportaciones, con lo cual tendríamos una buena cobertura de tecnología para los mercados locales, pero a su vez creando las bases de una industria SSI sustentable.

Finalmente son dos buenos negocios la soja y el software para el país. Pero aún lo mejor está por verse, según entiendo.

Hace tres años se producía un hecho relevante

Editorial publicado el 13 de Agosto de 2007

Dentro de pocos días se cumplirán tres años desde la sanción de ley 25922, de promoción de la Industria del software. Si bien aún las autoridades tienen algunos temas pendientes para que los beneficios puedan ser aplicados a todas las empresas, ya tenemos cerca de 200 (la gran mayoría de esta cámara) bajo ese régimen, donde se desempeñan no menos 10.000 personas.

Si bien creo que no ha sido el hecho mas destacado de los últimos años en nuestra industria (entiendo que ese puesto está reservado para la conciencia de la asociatividad), sin dudas fue la señal mas importante para nuestra sector en muchos años, y la mejor prueba, es el hecho que disparó la creación de empleo, la expansión de las empresas y la instalación de numerosos centros de desarrollo a lo largo y ancho de nuestro país. Tanto es así, que puso en jaque al sistema educativo (que comenzó a mostrar la falencia de nuestro país en impulsar las carreras tecnológicas); a las autoridades políticas en varios distritos y áreas del país (que muchas veces no saben cómo reaccionar ante esta nueva industria que les aparece por todos lados); a buena parte de los científicos y académicos (que no terminan de articular su rol para insertarse en la misma); a los agentes financieros, (que se dan cuenta que algo pasa y se pueden estar perdiendo, pero años de financiamiento convencional -y el resabio de la burbuja-, no les permite aún entrar decididamente en el mismo); al sector inmobiliario (que no puede dar respuesta las demandas crecientes de oficinas y espacios apropiados); y por qué no, también a las empresas, muchas de las cuales necesitan, nuevas respuestas ante un nuevo escenario.

Deberíamos recordar la relevancia de una ley de políticas activas sectoriales como esta, dado que hacia muchos años que no se producía nada similar. Para ponerlo en perspectiva, recién hace pocos días se sancionó la ley de promoción de la biotecnología, casi tres años mas tarde, y por lo que he podido hablar, aún vislumbran un tiempo largo, para sea reglamentada y puesta en marcha.

Como ya hemos dicho en mas de una oportunidad, para el estado tenido un extraordinario resultado. Los ingresos fiscales que se han producido desde la sanción, supera muy holgadamente todos los costos que han tenido y que podrían tener en un futuro, dado que no solo han crecido las empresas que son beneficiarias, sino que se han instalado numerosas empresas internacionales atraídas por estas señales (y aún aquellas que no consideraron aplicar para la ley).

Pero entiendo que mas allá de los beneficios que hemos visto, y que ustedes conocen, ha producido al menos otros dos, no menos relevantes. Primero que las empresas hagan un gran esfuerzo en "poner la casa en orden". Hoy, cientos de empresas pueden mostrar sus números y resultados tal como si estuvieran cotizando en una bolsa de valores. Y segundo, trajo aparejada, la atención de una buena parte de la opinión pública, en un sector que pasaba mayormente desapercibido por buena parte de nuestros conciudadanos. Un reciente estudio de la Secyt, marca que mas del 50% de la población del país sabe que existe una "industria del software" y la considera relevante para el país.Al fin, creo que razones mas que de sobra como para considerar como muy positiva esa señal.
Que aunque parezca que haya sido ayer, fue hace ya tres años...

Software Embebido

Editorial publicado el 30 de Julio de 2007

Uno de los principales temas pendientes que tenemos en nuestra agenda de los últimos años, es sin dudas la inclusión del software (y los servicios relacionados), en el resto de la economía de nuestro país. Hemos creado una industria relativamente competitiva y creciente, pero a fuerza de impulsar los mercados externos y en alguna manera la recuperación económica. Pero poco hemos logrado con la inclusión de la tecnología domésticamente, y podríamos decir que Argentina aún está muy lejos de tener una economía con alto contenido tecnológico. Vemos mínimos avances en utilizar de manera intensiva la tecnología en las cadenas productivas, las administraciones gubernamentales, y en buena parte de la economía en general.
Por supuesto que no todo es blanco o negro, y en algunas áreas se han realizado importantes avances, pero en líneas generales, el resultado aún no es bueno.
Y esto es particularmente preocupante cuando vemos el contenido tecnológico que conllevan los bienes y servicios que Argentina exporta. Por supuesto que hay empresas que han hecho del uso de TI parte de su estrategia de negocios, y son a las que naturalmente les va mejor, independientemente del efecto del tipo de cambio. Sin embargo una gran mayoría de los bienes exportables, provienen de una manufactura escasamente tecnificada, con poco uso de internet de manera productiva y comercial, y con bajo contenido que le permita ser competitivos “sistémicamente”. Algo parecido ocurre con una buena parte de la oferta del campo. Solo por mencionar algunos ejemplos.

Y en algunos de los primeros casos, el esfuerzo tecnificador no proviene de la decisión empresarial de búsqueda de mejoras, sino de la demanda externa que obliga a utilizarla (como la trazabilidad por ejemplo). Y entonces, se da la paradoja, que el país exporta productos con escaso uso tecnológico, y tecnología por separado, como si no pudiesen ser parte de una sola oferta. Al fin, resultaría para un país mucho mas rentable, exportar bienes de alto valor agregado que embeban software y le den ventajas competitivas. No hace mucho tiempo que leí que Windows Vista poseía unas 50 millones de líneas de código, mientras que el nuevo Airbus 380, contenía más de mil millones de líneas. En suma, ambas exportaciones son buenas para sus respectivos países, pero sin dudas exportar bienes como los aviones resulta muy atractivo incluso para las empresas tecnológicas.

Trabajar con las cadenas productivas y con algunas economías regionales, creo que es un tema sobre el cual tendremos que retornar reiteradamente, y propugnar que nuestros gobernantes estimulen con políticas públicas el uso intensivo de TI. Al menos si queremos vender algo mas que soja y software (y por separado).

Observatorio OPSSI

Editorial publicado el 23 de Julio de 2007

Una de las iniciativas que siempre habíamos querido implementar, es la creación de un Observatorio Permanente, que en el seno de la Cámara, nos permita estudiar algunos temas y en consecuencia ayudarnos en la toma de decisiones sectoriales.
Y por suerte, hemos podido concretar la misma en estos días, con la creación del OPSSI (Observatorio Permanente de SSI), que se integrará al resto de los programas sectoriales (Finantic, Empretic, Agencia de Exportaciones, etc.), que tiene Cessi como servicios para los socios.
Para poder hacer un trabajo serio y sostenido, nos hemos presentado a un concurso para obtener recursos financieros del Fonsoft, lo cual estará siendo resuelto en los próximos días. Mientras, hemos incorporado como Profesional asociado, al Lic. Mario Sosa, quien será el responsable operativo de esta nueva iniciativa.

Ahora bien, ¿qué queremos medir?
Obviamente no pretendemos reemplazar ni competir con los estudios que hoy realizan consultoras muy reconocidas, sino tratar de cubrir aspectos que muchas veces no son considerados por ellas, o que requieren de un tratamiento especial. Por lo pronto estamos trabajando en la incorporación de una serie de preguntas específicas al estudio que anualmente hace el observatorio pymi de la UIA, de manera de poder analizar de una manera más acabada la problemática de las Pymes de Argentina. Luego seguramente haremos un cotejo con la oferta disponible de productos y servicios por regiones, y esto permitirá que tengamos un mejor acercamiento para poder dar soluciones a nuestros colegas de otras ramas de la economía.
También pretendemos relevar la oferta y demanda de los recursos humanos. Si bien hoy estamos llevando algunos estudios sobre esto, es necesario darle continuidad y mayor profundidad a los mismos, de manera poder saber con certeza qué ocurre en cada universidad o casa de estudios. Asimismo, relevar la demanda frecuentemente, nos permitirá analizar las tendencias y poder decidir acciones que tiendan a corregir los desbalances que puedan producirse.

También pensamos estudiar en un futuro, los mercados externos, especialmente los relacionados con precios de productos y tarifas en aquellos destinos frecuentes de nuestras exportaciones, o condiciones especiales de mercado. Y esto en una rápida recopilación que sirva de ejemplo de lo que podríamos realizar.

Esta iniciativa, fue puesta bajo la tutela de nuestro Vicepresidente de Desarrollo de Inversiones y Financiamiento, Diego Berardo, quien ya coordina alguna de las otras iniciativas mencionadas.
Como siempre, los aportes para mejorar este servicio, las ideas que puedan dar inicio a nuevos estudios, y la participación de los socios, será altamente agradecida, dado que esta clase de servicios, solo tienen sustento en la medida que sean de utilidad práctica para el sector. En suma, una nueva actividad, que hemos podido hacer realidad. Aunque nos tomó un tiempo.

Exportaciones o Internacionalización

Editorial publicado el 16 de Julio de 2007

Como sabemos, las exportaciones SSI de Argentina, han crecido significativamente en los últimos años, y todos los indicadores muestran que esta tendencia se mantendrá, al menos por un tiempo. El mercado mundial está demandando mas software y nuestro país puede ofrecer una amplia variedad de productos y servicios, a precios competitivos y calidad apropiada.
Ya hemos hablado de la relevancia que las exportaciones están teniendo para muchas empresas de nuestro país y lo atractivo que les está resultando, hacer inversiones a empresas internacionales en nuestro territorio.

Por hoy quisiera dedicarme a analizar el tema desde otro ángulo.
Si quisiéramos ser correctos, deberíamos hablar de “facturación de empresas Argentinas provenientes del exterior”, en lugar del genérico “Exportaciones”, dado que este último se refiere estrictamente a bienes o servicios producidos enteramente en el país y comercializados fuera de nuestras fronteras. En nuestro caso, hay muchos ítems facturados genéricamente como “E”, que corresponden a servicios prestados directamente en el exterior (como la consultoría por ejemplo). Además, gran parte del software y por supuesto los servicios, son considerados “servicios” a los efectos del código aduanero, y por lo tanto no sujetos a que pasen por la aduana a su salida, y por ende de muy difícil valoración.
Pero como este concepto puede ser poco entendido por legos en la materia, usamos genéricamente la palabra Exportaciones para definir los ingresos del exterior por ventas de software y servicios.

Ahora, ¿deberíamos entonces hablar de promover las exportaciones o promover la internacionalización de las empresas? Por favor, no se confundan con transnacionalizar, que es otro concepto y tiene que ver con el origen de los capitales. Estamos hablando de empresas que constituyen otras formas de personas jurídicas en el exterior para realizar negocios en esos mercados.

He visto que en muchas partes del mundo, por ejemplo España, se habla de promover la internacionalización de las empresas, en lugar de promover exportaciones. Y este concepto parecería tener sentido. De hecho una compañía puede comercializar sus productos o servicios en el exterior, incluso con sus propias subsidiarias, afiliadas u otro tipo de sociedades y ser esto muy atractivo para el país. En nuestra actividad, donde el carácter intangible de los bienes hace mucho mas necesario que en otras actividades la presencia física en el exterior, no solo es una práctica habitual, sino que resulta altamente positiva que sea apoyada esta situación. Inclusive cuando esto significa la contratación de empleados de otra nacionalidad, o la inclusión de capitales locales, para dar un mejor servicio a clientes, o un mayor valor agregado.

De muchas empresas internacionales que están operando corrientemente en Argentina, sabemos el origen de sus capitales (y muchas veces tampoco muy claramente), pero no de sus productos o servicios, dado que estos pueden ser brindados desde una u otra sede, de acuerdo a su conveniencia. Por lo tanto promover que las empresas Argentinas se internacionalicen, parece ser una terminología apropiada y un eje de trabajo relevante de cara al futuro plan de acción 2008/11.

O sea, necesitamos que cada vez tengamos más de nuestras nuevas multinacionales, tal como lo comentamos en el editorial del pasado 30 de Octubre del 2006 (“los ejemplos exportadores”).
En suma, y de eso se trata, ganar mercados, ser mas hábiles que otros y finalmente lograr resultados que fortalezcan a las propias empresas y a la industria en su conjunto.

La economía y la política

Editorial publicado el 12 de Julio de 2007

En estas últimas semanas han aparecido, de manera creciente, signos que algunas decisiones en el ámbito económico, quedarían supeditadas a la agenda y tiempos de la política. Parece como que nuestro país puede tomarse unos meses sabáticos en materia de decisiones económicas, a la espera de resolver las candidaturas primero, y las elecciones luego. Y eso parecería no estar bien.

Y no hablamos solo a nivel nacional. En las visitas que hemos realizado recientemente a muchas de las provincias Argentinas es común escuchar comentarios como: “…hasta que no se sepa quienes serán los ganadores y asuman la conducción, es poco lo que se puede hacer…”. Como si los negocios o el sostenimiento del crecimiento de la economía, no necesite de la toma de decisiones de manera corriente.

Por supuesto que reconocemos el impacto que pueden tener los programas que uno u otro candidato puedan impulsar en sus próximas administraciones, pero en muchos casos debería existir una continuidad en la administración de un país que sigue viviendo mas allá de las contiendas electorales. Y mas aún, de las internas partidarias.

Tal vez, no hemos aprendido del todo la lección de fines del 2001. Un país que quiere desarrollarse y recuperar el terreno perdido, necesita de políticas con continuidad, que no deberían tener grandes cambios de una administración a otra, salvo la mejora en las áreas donde no hubo avances. O el impulso de otras que reflejen la solución a los nuevos problemas que se presenten. El debate político es importante y todos debemos estar involucrados, al menos con nuestro poder de decisión, pero este no debería demorar el crecimiento de la economía de un país. Ya hemos experimentado esto en el pasado, y sabemos los resultados. Obviamente tampoco podemos pensar a la economía como alejada de la política, porque también esto ha demostrado dar peores resultados aún. Además de ser naif. Pero no podemos estar pensando en acciones que recién comenzarían a ser implementadas a partir del 2008, cuando estamos aún a mitad del 2007. Esto es definitivamente mucho tiempo.

Y no me refiero a este sector, donde venimos afortunadamente trabajando en planes plurianuales, sino a la economía en su conjunto. La Industria del Software goza de algunas ventajas en este sentido, ya sea a través de la estabilidad fiscal marcada por ley, como un consenso entre los diferentes referentes políticos sobre su importancia.
Un país necesita de reglas estables para poder desarrollarse, y de dirigentes (en este caso empresariales) que alerten sobre los desvíos en las mismas, si es que se producen. Y aún que no veamos por ahora que el crecimiento del sector se vea afectado de manera significativa, dar la voz de alerta temprana, no resulta un ejercicio ocioso en un país como el nuestro que supo tener algunos remesones cuando la agenda política eclipsó al resto de las actividades. Y especialmente a la económica.